Lewis Hamilton se quedó sin podio en el Gran Premio de Estados Unidos y, según el analista Peter Windsor, la responsabilidad recae directamente en una decisión de estrategia de Ferrari calificada como "absurda". El siete veces campeón del mundo terminó cuarto en el Circuito de las Américas el domingo, por detrás de su compañero Charles Leclerc, en una carrera que dejó sensaciones encontradas para la Scuderia.
El fin de semana en Texas había arrancado de forma complicada para Hamilton, con una clasificación discreta el sábado que lo obligó a remontar en carrera. El ritmo del SF-26 fue uno de los puntos positivos de la jornada, algo que incluso en medio de la frustración por el resultado los aficionados pudieron analizar con la misma curiosidad con la que siguen otros juegos de azar y estrategia, como ocurre por ejemplo con dados 7 jogo, donde el margen entre acertar y fallar también se mide en decisiones tomadas en fracciones de segundo. Para Windsor, ese buen ritmo de carrera quedó opacado por una llamada de boxes que privó a Hamilton de pelear por un lugar en el podio. dados 7 jogo
El especialista sostiene que no es la primera vez que la planificación estratégica de Ferrari le cuesta puntos o posiciones relevantes al piloto británico en esta temporada. La discusión se suma a un patrón que viene generando ruido dentro del equipo italiano, donde la gestión de neumáticos y los tiempos de parada han sido objeto de críticas recurrentes por parte de analistas y aficionados a lo largo del año.
Un problema que se repite en Maranello
La queja de Windsor no surge en el vacío. Ferrari ha enfrentado cuestionamientos similares en citas anteriores del calendario, donde decisiones tomadas desde el muro de boxes terminaron afectando el resultado final de sus pilotos. Para un equipo con la historia y la presión mediática de Ferrari, cada error de este tipo se amplifica, especialmente cuando involucra a una figura como Hamilton, contratado precisamente para aportar experiencia y títulos.
Leclerc, por su parte, sí logró capitalizar mejor su carrera y se ubicó por delante de su compañero, lo que añade otra capa de análisis sobre cómo el equipo reparte sus recursos estratégicos entre ambos pilotos en momentos clave de la carrera.
El contexto más amplio de la temporada
Mientras Ferrari lidia con estas críticas, el resto de la parrilla sigue atento a otros movimientos relevantes para el futuro de la categoría. La FIA ha remitido a los seis fabricantes de unidades de potencia actuales una propuesta para simplificar la normativa de motores de cara a 2030 o 2031, con la posibilidad de un regreso a configuraciones V8 turbo-híbridas más económicas, según reportó la BBC. Se trata de una noticia bien recibida entre los puristas que añoran sonidos y conceptos técnicos de generaciones anteriores.
En el plano deportivo, Kimi Antonelli llega fortalecido tras el Gran Premio de Estados Unidos y se perfila como serio candidato al título con Mercedes, un logro que según trascendidos vendría acompañado de un bono económico significativo para el joven italiano. Paralelamente, Max Verstappen confirmó su solidez financiera fuera de las pistas al escalar posiciones en el ranking de las mayores fortunas de los Países Bajos, mientras que figuras como Jos Verstappen y Helmut Marko también ocuparon titulares esta semana por motivos ajenos a la competición directa, recordando que la Fórmula 1 sigue generando noticias tanto dentro como fuera del asfalto.